El agua vuelve a poner al Guadiato sobre aviso: Sierra Boyera aparece en situación de escasez moderada
Sierra Boyera afronta el final de septiembre con 29 hectómetros cúbicos almacenados, el 74% de su capacidad, muy por encima de los niveles que llevaron al norte de Córdoba a una histórica crisis de abastecimiento. Sin embargo, una nueva herramienta de la UCO sitúa al embalse en situación de “escasez moderada” en su último análisis.

El embalse de Sierra Boyera presenta actualmente una situación muy diferente a la vivida durante los peores momentos de la sequía. Según los datos en tiempo real de la web de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, correspondiente a este domingo 27 de septiembre, almacena 29,204 hm³ de agua de una capacidad total de 39 hm³, el 73,98%. Además, se encuentra más de 30 puntos porcentuales por encima de lo habitual para estas fechas.
Unos datos positivos que, sin embargo, no deberían conducir a bajar la guardia.
El proyecto SEGA, desarrollado por investigadores de la Universidad de Córdoba para anticipar situaciones de escasez, sitúa a Sierra Boyera en nivel de “escasez moderada” en los últimos datos incorporados, correspondientes a agosto. La Colada y Puente Nuevo aparecían, por el contrario, en situación normal.
La explicación está en que disponer de agua almacenada no es el único factor que determina la seguridad hídrica. La herramienta analiza conjuntamente sequía meteorológica, agronómica e hidrológica, calidad del agua, reservas disponibles y las demandas que debe atender cada embalse.
En Sierra Boyera, el indicador que provoca esa situación moderada está relacionado precisamente con la relación entre el volumen disponible y las necesidades que debe cubrir. Según los investigadores, las reservas del embalse por sí solas no permitirían atender esas demandas durante más de tres años.
No significa que exista actualmente riesgo inmediato de desabastecimiento en el Guadiato. Es, sobre todo, una llamada a la prevención y a no olvidar lo ocurrido durante la última gran sequía.
La comarca ya comprobó entonces que el agua no es un recurso ilimitado y que disponer de infraestructuras, planificación y alternativas resulta tan importante como ver un embalse con buenas reservas.
Hoy Sierra Boyera tiene agua. El reto es gestionar correctamente esa riqueza para que siga teniéndola mañana.