El Alto Guadiato convierte su pasado minero en patrimonio: el IAPH lo incorpora a una nueva ruta cultural por Córdoba
El paisaje minero de la comarca se integra en un itinerario de ocho etapas impulsado por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico para descubrir la provincia a través de la huella que la actividad humana ha dejado en el territorio.

El Alto Guadiato vuelve a situarse en el mapa del patrimonio cultural andaluz. El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), dependiente de la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía, ha presentado este 28 de septiembre una nueva ruta por los paisajes de interés cultural de la provincia de Córdoba, en la que el paisaje minero del Alto Guadiato constituye una de sus ocho etapas.
La iniciativa propone una forma diferente de acercarse al patrimonio cordobés. No se limita a monumentos o edificios concretos, sino que plantea interpretar territorios completos a partir de la relación mantenida durante generaciones entre sus habitantes y el medio físico. En el caso del Guadiato, esa transformación resulta especialmente visible en el territorio modelado por décadas de minería del carbón, industria y comunicaciones ferroviarias.
La documentación del IAPH sobre el paisaje minero del Alto Guadiato comprende los términos de Peñarroya-Pueblonuevo, Bélmez, Fuente Obejuna y Espiel. Entre los elementos vinculados a esta memoria industrial aparecen enclaves tan representativos como el Cerco Industrial de Peñarroya-Pueblonuevo y la antigua estación del ferrocarril Peñarroya-Puertollano.
La inclusión de la comarca permite contemplar conjuntamente minas, antiguas instalaciones industriales, infraestructuras ferroviarias y el propio paisaje que rodea estos elementos. De esta forma, el visitante puede comprender cómo la explotación de los recursos minerales no solo condicionó la economía, sino también el crecimiento de los núcleos urbanos y las comunicaciones y, en definitiva, la configuración histórica de buena parte del Alto Guadiato.
Ocho paisajes para recorrer la provincia
La nueva propuesta comienza en Madinat al-Zahra y concluye en la Sierra de Santa Eufemia. Entre ambos extremos aparecen Almodóvar del Río, el paisaje vitivinícola de Montilla, el paisaje del agua de Iznájar, Montoro, el paisaje oleícola de Los Pedroches y el paisaje minero del Alto Guadiato. En total son ocho hitos concebidos para ofrecer una experiencia directa sobre el territorio.
El proyecto se incorpora a la Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía, una plataforma en la que el IAPH reúne información patrimonial y cerca de cuarenta rutas distribuidas por las ocho provincias andaluzas. Córdoba cuenta con ocho propuestas culturales desde diferentes perspectivas, entre ellas la arqueología, la minería de Sierra Morena y el patrimonio de la modernidad del valle del Guadalquivir.
Además, la iniciativa tiene una vertiente práctica para el visitante. Los materiales de los itinerarios pueden descargarse y la cartografía puede exportarse en formatos GPX y KML, lo que permite utilizar las rutas en dispositivos GPS y aplicaciones como Google Earth o Google Maps.
Un patrimonio que también abre posibilidades turísticas
La presencia del Alto Guadiato en esta nueva propuesta refuerza la difusión de un patrimonio industrial que constituye una de las señas históricas de la comarca. El propio IAPH lleva años trabajando específicamente sobre el paisaje minero del Alto Guadiato dentro de sus proyectos de investigación y documentación paisajística.
La nueva ruta se apoya precisamente en la experiencia acumulada por el Laboratorio del Paisaje del IAPH y en el Registro de Paisajes de Interés Cultural de Andalucía, que actualmente integra 118 paisajes. El objetivo declarado del organismo es favorecer su conocimiento y sensibilizar tanto a la ciudadanía como a las administraciones sobre la necesidad de preservar y gestionar estos espacios.
Para el Alto Guadiato, la iniciativa añade una nueva vía de divulgación a un legado que durante décadas estuvo asociado fundamentalmente a la actividad productiva y que hoy adquiere también una dimensión histórica, cultural, paisajística y turística.