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El cierre de oficinas bancarias deja a los mayores del Guadiato con menos atención y más barreras para acceder a su dinero

La banca reduce su presencia en el Guadiato: La Granjuela y Valsequillo, sin sucursales. Peñarroya-Pueblonuevo conserva tres oficinas y otros siete municipios de la comarca cuentan únicamente con una, según la información publicada por Diario Córdoba con datos del Banco de España correspondientes a junio de 2026.

El cierre de oficinas bancarias deja a los mayores del Guadiato con menos atención y más barreras para acceder a su dinero
Redacción SER Guadiato · 19/10/2026 10:39

El cierre de sucursales bancarias avanza en el Guadiato. La Granjuela y Valsequillo figuran entre los municipios cordobeses que han perdido su última oficina entre junio de 2024 y junio de 2026, según informa Diario Córdoba.

El reparto recogido por el periódico sitúa a Peñarroya-Pueblonuevo con tres sucursales. Belmez, Los Blázquez, Espiel, Fuente Obejuna, Villaharta, Villanueva del Rey y Villaviciosa de Córdoba mantienen una oficina cada uno.

Por este motivo, retirar dinero, aclarar un recibo o resolver una incidencia bancaria puede convertirse en una carrera de obstáculos cuando faltan atención presencial, autonomía para desplazarse o conocimientos digitales.

En el Guadiato, el debate sobre la exclusión financiera tiene una dimensión especialmente sensible: cómo garantizar que las personas mayores puedan seguir gestionando su dinero sin depender de terceros.

La Granjuela ofrece un ejemplo concreto del coste de la retirada bancaria. Según informó Radio Córdoba, el Ayuntamiento ha asumido un contrato de 40.000 euros para instalar y mantener un cajero automático durante cuatro años, después de que la localidad se quedara sin oficinas ni cajeros. Una solución municipal que devuelve un servicio básico, pero traslada su financiación a las cuentas públicas.

El caso plantea una cuestión de responsabilidad: hasta qué punto deben los pequeños ayuntamientos pagar por mantener el acceso a servicios que las entidades financieras dejan de prestar presencialmente. El esfuerzo municipal evita que los vecinos queden desatendidos, aunque consume recursos que también deben sostener otras necesidades del pueblo.

El envejecimiento acentúa las consecuencias de estas decisiones. La Estrategia de Desarrollo Local LEADER del Valle del Alto Guadiato recoge, con datos de 2022, unos 232 mayores de 64 años por cada cien menores de 15, frente a unos 135 en la provincia. El diagnóstico corresponde al territorio integrado por Belmez, Los Blázquez, Fuente Obejuna, La Granjuela, Peñarroya-Pueblonuevo y Valsequillo.

En este contexto, ofrecer una aplicación como respuesta principal resulta insuficiente para quienes necesitan explicaciones, tienen dificultades de visión o movilidad, o carecen de soltura tecnológica. La falta de sensibilidad aparece cuando el servicio exige que el cliente se adapte, sin asegurar una alternativa accesible para quien no puede hacerlo.

Un cajero permite obtener efectivo, pero no resuelve todas las gestiones de una oficina. Tampoco garantiza que una persona pueda utilizarlo sin ayuda. La cobertura sobre el mapa debe examinarse junto a la atención realmente disponible, su frecuencia y las dificultades para acceder a ella.

El Banco de España constata avances en el acceso presencial, aunque señala que el cierre de oficinas y cajeros ha reducido los puntos de servicio y que las alternativas móviles mantienen un uso limitado. A finales de 2024, el 96% de los municipios españoles sin acceso presencial tenía menos de 500 habitantes.

Para el Guadiato, la calidad del servicio bancario debe medirse también por la autonomía que conserva su población mayor. Mantener atención humana, facilitar operaciones sencillas y ofrecer soluciones estables son compromisos que permiten comprobar si la inclusión financiera llega a la vida cotidiana. Poder disponer del propio dinero no debería convertirse en otra dificultad añadida por vivir en un pueblo y cumplir años.