El Guadiato y Los Pedroches estrenarán una nueva era en la recogida de basura con contenedores inteligentes y más limpieza
El nuevo contrato de Epremasa, valorado globalmente en 215 millones de euros, incluye al Alto Guadiato y Los Pedroches en un mismo lote y contempla sensores en contenedores, control de los camiones en tiempo real, recogida de materia orgánica y mayores exigencias de limpieza.

La gestión de los residuos afronta una importante transformación en el norte de la provincia de Córdoba. El Alto Guadiato y Los Pedroches serán dos de las comarcas directamente afectadas por el nuevo modelo de recogida impulsado por Epremasa, la Empresa Provincial de Residuos y Medio Ambiente dependiente de la Diputación de Córdoba.
El nuevo contrato provincial alcanza los 215 millones de euros y pretende modernizar la recogida, transporte y tratamiento de residuos en 72 municipios cordobeses, dando cobertura a más de 360.000 habitantes.
En el caso del norte de la provincia, el Alto Guadiato y Los Pedroches quedan integrados en el lote 1, que tendrá además como uno de sus puntos estratégicos la planta de transferencia de Peñarroya-Pueblonuevo.
Contenedores que avisarán cuando estén llenos
Uno de los principales cambios será la incorporación de tecnología para mejorar las rutas de recogida. Los sensores instalados en los contenedores permitirán conocer su nivel de llenado y organizar los recorridos de los camiones en función de las necesidades reales.
La intención es evitar desplazamientos innecesarios, reducir consumos y ruido y, al mismo tiempo, disminuir situaciones de desbordamiento.
Los propios contenedores estarán identificados mediante tecnología de radiofrecuencia y los vehículos incorporarán sistemas capaces de registrar cuándo se produce cada vaciado. La flota estará conectada además con el sistema de seguimiento de Epremasa, permitiendo conocer en tiempo real los recorridos y las incidencias del servicio.
Llega el contenedor de residuos orgánicos
Otro de los cambios que afectará progresivamente a los hogares del Guadiato y Los Pedroches será la implantación de la recogida separada de materia orgánica, el conocido como quinto contenedor.
Su despliegue está previsto progresivamente durante 2026 y 2027. Los residuos orgánicos podrán ser posteriormente aprovechados para producir compost, avanzando hacia un modelo de economía circular.
Para facilitar la adaptación de las familias, el nuevo servicio contempla el reparto de cubos y bolsas compostables, que podrán entregarse en los domicilios o a través de dependencias municipales.
También está prevista la instalación de máquinas expendedoras en las que los usuarios podrán retirar gratuitamente rollos de bolsas compostables mediante una tarjeta identificativa.
Más limpieza de los contenedores durante todo el año
El nuevo contrato introduce igualmente mayores obligaciones en materia de higiene. Los contenedores de carga trasera destinados a residuos orgánicos y resto deberán ser lavados e higienizados con agua a presión cada dos semanas durante todo el año.
También se reforzará el control sobre el estado de las zonas donde se encuentran instalados los contenedores.
Epremasa realizará inspecciones mensuales en los municipios para comprobar aspectos como la limpieza, el correcto vaciado, posibles desbordamientos, el cumplimiento de horarios o el estado de conservación de los recipientes.
El resultado de estos controles tendrá consecuencias económicas para las empresas responsables del servicio, ya que las deficiencias podrán traducirse en reducciones de la facturación e incluso en la obligación de repetir los trabajos que no se hayan realizado correctamente.
Nuevos servicios para aceite usado, ropa y enseres
La transformación también alcanzará otros residuos domésticos. El contrato contempla una red específica para la recogida de aceite vegetal usado y residuos textiles, además de la gestión provincial de puntos limpios y la recogida de muebles y enseres.
La renovación supone así un cambio importante para los municipios del Valle del Guadiato y Los Pedroches, especialmente por la incorporación de nuevas tecnologías y por el aumento de los controles sobre un servicio básico que afecta diariamente a los vecinos.
La modernización responde también a las nuevas obligaciones en materia de residuos y economía circular, que exigen avanzar en la separación y reciclaje de los biorresiduos y potenciar fórmulas como el compostaje doméstico y comunitario, especialmente relevantes en municipios pequeños y zonas rurales.