La familia del peñarriblense Javier Marañón reclama responsabilidades a Exteriores tras 20 meses encarcelado en Guinea
Los familiares del vecino de Peñarroya-Pueblonuevo, preso desde enero de 2025 en Guinea Ecuatorial, dan un nuevo paso y presentan una reclamación por responsabilidad patrimonial ante el Ministerio ante la falta de avances efectivos para conseguir su liberación.

La situación del peñarriblense Javier Marañón Montero vuelve a dar un giro después de cerca de veinte meses privado de libertad en Guinea Ecuatorial. Su familia, junto a la del granadino David Rodríguez Ballesta, ha presentado una reclamación de responsabilidad patrimonial contra el Ministerio de Asuntos Exteriores, al considerar que la actuación de la Administración española no ha conseguido resultados efectivos para resolver el caso.
El abogado de ambas familias, Manuel Madrid Almoguera, sostiene que la iniciativa se produce después de las diferentes reuniones mantenidas con Exteriores y ante lo que consideran una falta de resultados prácticos. El objetivo de la reclamación es exigir responsabilidades por los perjuicios que la prolongación del encarcelamiento está ocasionando tanto a los dos trabajadores como a sus familias.
Javier Marañón, natural de Peñarroya-Pueblonuevo, permanece encarcelado desde enero de 2025 junto al granadino David Rodríguez. Ambos se desplazaron hasta Guinea Ecuatorial como trabajadores de una empresa relacionada con un proyecto para la implantación de la televisión digital terrestre.
La familia de Javier insiste en que su papel dentro de la compañía era el de administrativo, sin responsabilidades directivas ni capacidad de decisión sobre el contrato que está en el origen del procedimiento. Su hermano, Aarón Marañón, cuestiona que dos empleados, un administrativo y un técnico, puedan ser considerados responsables de los problemas derivados de un contrato empresarial de gran envergadura.
Una situación que golpea especialmente a su familia
Más allá del procedimiento judicial y diplomático, el paso del tiempo está teniendo importantes consecuencias personales. Según ha explicado Aarón Marañón, Javier y David se encuentran profundamente desmoralizados después de que las diferentes iniciativas realizadas durante estos meses no hayan conseguido poner fin a su encarcelamiento.
En el caso del vecino de Peñarroya-Pueblonuevo existe además una circunstancia especialmente dolorosa: Javier tiene una hija que apenas contaba con unos meses de vida cuando fue encarcelado y a la que no ha vuelto a ver desde entonces.
La familia también ha trasladado su preocupación por su salud. Javier llegó a mantener una huelga de hambre durante más de un mes y posteriormente la abandonó. Sus familiares han informado además de problemas de taquicardias que, según su versión, necesitan seguimiento médico.
Sin libertad y sin una fecha próxima de juicio
El abogado de las familias sostiene que la prisión provisional se ha prolongado durante un periodo que considera excesivo y denuncia que actualmente no existe ni una puesta en libertad ni una fecha próxima para la celebración de un juicio.
La reclamación presentada ante Exteriores supone ahora una nueva vía de presión. La representación legal ha explicado que, si el Ministerio no responde, las familias podrían terminar trasladando la reclamación a la vía judicial.
Durante estos meses, el caso de Javier Marañón ha movilizado también a Peñarroya-Pueblonuevo. El pasado mes de mayo familiares y vecinos volvieron a concentrarse en la localidad para reclamar su liberación, el respeto de sus derechos y una mayor presión diplomática del Gobierno español.
Casi veinte meses después de su detención, la familia vuelve así a elevar la presión institucional para intentar conseguir que el caso no caiga en el olvido y que Javier pueda regresar a Peñarroya-Pueblonuevo y reencontrarse con su familia.