La reforma de Tráfico llega al Guadiato: más protección para ciclistas y peatones y nuevas obligaciones para motos y patinetes
La normativa entra en vigor este 1 de octubre y afecta tanto a los desplazamientos por carretera como a la circulación en los municipios. Los adelantamientos a bicicletas y la seguridad junto a colegios y centros asistenciales concentran parte de sus principales cambios.

El Valle del Guadiato afronta desde este jueves, 1 de octubre, nuevas reglas de convivencia en sus calles y carreteras. La reforma del Reglamento General de Circulación, aprobada mediante el Real Decreto 518/2026, refuerza la protección de quienes tienen mayor exposición a sufrir lesiones: peatones, ciclistas, motoristas y usuarios de vehículos de movilidad personal. El nuevo marco presta especial atención a menores, personas mayores y personas con discapacidad.
Su aplicación tiene una doble dimensión para la comarca: los trayectos entre localidades y los desplazamientos cotidianos dentro de los pueblos. En el primer ámbito, una de las novedades más relevantes afecta a los adelantamientos a bicicletas; en el segundo, cobra protagonismo la protección de los espacios peatonales y de los accesos a centros educativos y asistenciales.
Al adelantar a un ciclista en una vía interurbana, el conductor deberá circular como máximo a una velocidad situada 20 kilómetros por hora por debajo del límite aplicable al tramo, manteniendo una separación lateral mínima de 1,5 metros. Cuando exista más de un carril por sentido, deberá cambiar completamente de carril. Por ejemplo, en un tramo limitado a 90 kilómetros por hora, el adelantamiento deberá realizarse a 70 como máximo, siempre que las condiciones permitan hacerlo con seguridad.
En carreteras como la N-432 y en las conexiones entre municipios del Guadiato, la consecuencia práctica será la necesidad de anticipar la maniobra y esperar cuando no exista espacio o visibilidad suficiente. La reducción de velocidad no convierte por sí sola un adelantamiento en seguro.
Dentro de los núcleos urbanos, los vehículos a motor deberán mantener al menos cinco metros respecto a las bicicletas que circulen delante por el mismo carril. Los ciclistas circularán preferentemente por el centro del carril. El casco será obligatorio para todos en vías interurbanas, al desaparecer las exenciones anteriores; para los menores de 16 años seguirá siendo obligatorio también en ciudad.
La reforma incorpora asimismo medidas específicas de limitación de velocidad, estacionamiento y calmado del tráfico en las proximidades de colegios, hospitales y centros de personas mayores o con discapacidad. Reconoce jurídicamente los caminos escolares seguros y establece la prioridad peatonal en las zonas diseñadas y acondicionadas como plataforma única de calzada y acera.
Para los municipios del Guadiato, estas disposiciones sitúan bajo especial atención los recorridos de entrada y salida de los colegios y los accesos a los servicios sanitarios. Su traducción local dependerá de las características de cada entorno y de las medidas que adopten las administraciones competentes.
Los patinetes eléctricos también tendrán nuevas condiciones de uso: edad mínima de 15 años, casco obligatorio y mayor visibilidad de noche o en condiciones adversas. Las aceras continúan reservadas a los peatones. Corresponde a los ayuntamientos regular las vías y zonas autorizadas para estos vehículos dentro del marco estatal, sin contradecirlo.
En las motocicletas y ciclomotores se exige calzado cerrado en cualquier vía y guantes de protección en carretera. La DGT aclara que las especificaciones de los guantes homologados dependen de una futura orden ministerial y que, entretanto, se utilizarán guantes de protección de las características actuales. La circulación de motos por el arcén en retenciones solo será posible en tramos previamente habilitados y señalizados, con el tráfico detenido y a un máximo de 30 kilómetros por hora.
El calendario incluye obligaciones aplazadas: el alumbrado permanente de los patinetes y la exigencia de casco homologado, en lugar de simplemente certificado, para los usuarios de ciclomotores comenzarán el 1 de octubre de 2027.
La adaptación municipal será una parte decisiva del proceso. En la presentación de la reforma, la Federación Española de Municipios y Provincias advirtió de que actualizar ordenanzas, señales y espacios urbanos requiere capacidad técnica y recursos, especialmente en los municipios pequeños y medianos.
En el Guadiato, el alcance de la reforma se medirá en situaciones concretas: un adelantamiento con margen suficiente, un acceso escolar más protegido o un desplazamiento a pie sin obstáculos. La normativa abre un marco de mayor seguridad; su resultado dependerá de su aplicación y de los hábitos de quienes comparten la vía.